El domingo es el Día de la madre, fecha  insoslayable , ni la pandemia podría evitar que nuestra atención y mirada se vuelva hacia nuestra madre , pero la mirada primera es hacia quien es el modelo de maternidad por excelencia, nuestra madre , la virgen María , quien encarna los más dulces valores maternales, ella que  dijo sí desde el principio de la historia de nuestra salvación , ella que aun llevando a Jesús en su vientre emprendió el camino para ponerse al servicio de su prima  Isabel , lo buscó desesperada cuando  Jesús se escapó al templo,    estuvo con él en las Bodas de Caná y  sufrió lo indecible al pie de su cruz, siempre omnipresente en la vida de Jesús , su hijo amado , la mejor de las madres , la que ahora en plena pandemia está pendiente de sus hijos , está atenta a nuestras súplicas y oraciones, sin soltarnos de su mano.

Están también presentes nuestras madres amadas, la que nos dio la vida, ahora  hemos gozado de su cercanía en este tiempo de contingencia, hemos redescubierto los códigos de comunicación y las mínimas complicidades, hemos gozado de sus atenciones culinarias o puede ser que obligadamente adoptamos un distanciamiento social, precisamente para protegerla.

Qué grandiosas son al ser portadoras de la vida, en ese gran y maravilloso misterio humano, son un bastión importante en cada hijo o hija, determinan genética y conductualmente la vida de su descendencia, se postergan una y mil veces en favor del bienestar de sus hijos. Hoy no está esa fiesta comercial, pero es el momento perfecto para que cada hijo practique la gratitud en todas sus dimensiones, hay que hacerlo hoy y ahora, porque a veces es demasiado tarde.

Como comunidad educativa queremos  dejar un mensaje a cada una de las madres que integran el colegio, a nuestras apoderadas , que nos han confiado sus tesoros  para que los formemos, a cada docente  y asistentes de la educación , que ostentan la condición  de madre, ellas pasan un tiempo importante con sus alumnos y  se convierten casi en sus segundas madres,  también pensamos en las abuelas que hoy en día juegan un papel  vital en la formación de sus nietos , sobre todo cuando las madres salen del hogar a trabajar, en fin, saludamos también a las mujeres que no habiendo parido,  sacan adelante a sus sobrinos o hijos adoptados , tampoco podemos olvidar a las madres que ya están gozando en los brazos del padre, habiendo cumplido con creces su rol acá en la tierra,  a todas les deseamos que tengan un día lleno de amor, obviamente faltarán las tarjetas artesanales  confeccionadas en clases  por sus hijos, no habrán collares de fideos ,  ni flores de goma eva pero sí estará el amor genuino que cada hijo se encargará de hacer notar.

Muchas felicidades en vuestro día.

Pastoral Wenga – 2020