CUIDA TU ALIMENTACIÓN:

Cuando presentamos ansiedad, una forma de disminuirla es comer más, mantén horarios permanentes tanto de desayuno, almuerzo, once y/o cena. Alimentate con verduras, cereales, frutas y/o lácteos que permitan mantener a tú familia y tú cuerpo protegido, tú sistema inmune y tu salud lo requieren.

CUIDA TUS PENSAMIENTOS:

Es importante que cuides lo que piensas diariamente tanto de ti y de la situación actual que vivimos. A veces, son los pensamientos los que más generan ansiedad y no un evento externo real. Por esto reconoce en ti y en tu familia, ¿qué pensamientos negativos tienen?, ¿de donde vienen?, ¿que los ocasiona? y atiende a esas causas. Mantén la mente ocupada en acciones, en tareas cotidianas que puedas realizar en tu hogar, en conversaciones con tus seres queridos, escucha té y escúchales. No pierdas la calma.

CUIDA TUS EMOCIONES:

Es importante que puedas poner atención a tus emociones y las de tus hijos, reconócelas, exprésalas, conversa sobre lo que te sucede, con tus seres queridos, en familia.  Es normal sentir miedo o incertidumbre, en una situación sanitaria como la que vivimos. Pero es importante, que compenses lo que te sucede, con emociones que te traigan calma y bienestar, recuerda por ejemplo, momentos positivos que has tenido durante este año y en tu vida, las emociones que te han generado Gratitud. Recuerda que tu cerebro requiere de ellas en estos momentos, generarás mayor Bienestar, tanto para ti como para tu familia.

ACTIVA EL SENTIDO DEL HUMOR:

Toda situación en nuestra vida, por compleja que parezca, posee una parte positiva. Observa la parte divertida de lo que estas viviendo, mantén el optimismo en la situación actual. Diviértete y encuentra actividades que hagan a ti y a tu familia, reír o mantener un estado de ánimo positivo, por ejemplo ver una película o realizar un juego en familia.

Fuente: Ceps.udd. – Bernales, K.(2020).